Mario Benedetti, un poeta íntimo y cotidiano
Lunes, Mayo 18th, 2009Madrid / Por Eduardo Moreno
Hoy es 18 de mayo de 2009. Es el primer día de la vida sin Mario Benedetti. Describir a alguien capaz de construir el mundo, tal y como es aunque duela, en hojas de papel, es mucho describir. Y más para alguien que, como yo, construyó parte de su universo personal y sus sueños utópicos, (me atrevería a decir que, incluso, su personalidad), alrededor de la obra de este señor de aspecto bonachón y mirada viva. Pero si me lo permiten voy a intentarlo.
Mario nació en Paso de los Toros, en Uruguay, en septiembre de 1920. No fue, ni quiso serlo, un erudito empedernido, pero sí fue un ser humano comprometido con lo que creyó justo. De sus primeros poemas poco sabemos, le costó siete libros alcanzar su primera publicación, e incluso muchos de aquellos poemas representaban, según él mismo, una realidad que no era la suya. El tiempo le hizo saber que la poesía no era un ensalzamiento de la palabra, sino que con ella podríamos hacernos “un lindo serrucho”. Con él se encargó durante décadas de derrumbar injusticias, pero también de alimentar sueños gracias a un espíritu optimista sin parangón.